Resultado: Beijing – 20 vs. Movimiento de Mujeres y Feminismo + 20

Hoy acaba la Condición Jurídica y Social de la Mujer de NNUU (CSW59) en NY donde se estaba conmemorando Beijing +20, pretendía ser una nueva oportunidad en el ámbito internacional donde se consolidasen la agenda de los derechos humanos de las mujeres y de las niñas. Pretendía ser nuevamente un referente de dialogo gubernamental y no gubernamental donde a pesar que las agendas distan de ser las mismas, se podía confluir en una agenda mínima y así dar un impulso a la malograda igualdad de las mujeres en el mundo. Así nació la Plataforma de Acción de Beijing con la voluntad de elaborar un hoja de ruta para acabar con la discriminación de las mujeres y que los estados fuesen asumiendo objetivos de transformación de las estructuras desiguales.

Pero desgraciadamente, hoy es la historia de un momento histórico contradictorio. Donde hemos podido vivir un nuevo fracaso institucional al mismo tiempo de una excelente respuesta del feminismo a nivel global. Ha sido tan contundente la brecha creada por las formas y el fondo en Beijing + 20, que nos debe hacer pensar mucho que estrategias seguir en un futuro para poder revertir una dinámica abierta en esta CSW. Lo que también ha significado nuevamente ha sido como las organizaciones de mujeres y feministas han lanzado campañas sobe el silencio mediático, sobre la censura que se ha producido de voces que claramente han clamado contra lo que se estaba produciendo en NY en este marzo.

Por primera vez las negociaciones del documento tuvieron lugar previo al inicio de la Conferencia, imposibilitando a la sociedad civil ejercer labor de incidencia in situ. Por otro, las recomendaciones del foro de organizaciones feministas fueron descartadas en su práctica totalidad, lo que fue denunciado a través de un acción simbólica durante el 9 de marzo que evidenciaba la censura y el mal-trato recibido institucionalmente por las organizaciones al no ser escuchadas.

Así mismo, por primera vez se rompía la metodología de trabajo de la CSW,se rompía la reglas de discusión de la Declaración, apartando al movimiento feminista y de mujeres de su participación. Este hecho no tan sólo invisibiliza la historia de la propia agenda de Beijing y la importancia de los movimientos de mujeres y feministas, sino que abre la brecha de poner en el centro los debates fundamentalistas  y no los derechos de las mujeres.

El documento  “Declaración Política de los Estados” aprobada el lunes 9 de marzo en Naciones Unidas estatan vacío de contenido como las salas de mujeres y de feministas cuando se aprobó. Palabras copiadas de otras declaraciones donde el derecho a decidir de las mujeres es un resquicio de la nada y donde las formas marcan que el contenido no represente el espíritu de Beijing

A nivel estatal por ejemplo Plataforma Beijing+20 Sociedad Civil España aprovecharon el evento para mostrar su preocupación por el incumplimiento de la garantía de participación de las organizaciones en los debates de Beijing+20; la ausencia de implementación del histórico Dictamen del Comité CEDAW, condenando al Estado español por el caso de Ángela Carreño; la falta de transparencia en torno a Beijing+20 y la agenda post-2015; o el opaco proceso de candidaturas y selección de expertas/os en lucha contra la violencia de género españolas/es independientes para formar parte del GREVIO, futuro comité del Consejo de Europa encargado del seguimiento de la Convención de Estambul.

Beijing significó muchísimas hitos para el mundo global y de las políticas locales, pero una de los más importantes fue que los estados y gobiernos  se comprometieran agarantizar unos mecanismos de rendición de cuentas para hacer seguimiento sobre los compromisos asumidos. Beijing +20 ha sido un mal ejemplo, de rendición de cuentas.

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